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Paciente colocándose un lente escleral con un aplicador limpio ante un espejo en casa

Aprender a colocar y retirar los lentes esclerales requiere una preparación higiénica, sujetar los párpados con firmeza, llenar completamente la concavidad del lente y utilizar una técnica suave que rompa el sello antes de retirarlo. Use los materiales indicados sobre una superficie acolchada y nunca fuerce un lente adherido por succión.

Los lentes esclerales son más grandes que los lentes de contacto blandos y se colocan llenos de una solución estéril sin conservantes. La forma del ojo, el diseño del lente, la destreza manual y la visión influyen en cuál es la técnica más segura, por lo que la instrucción práctica es esencial.

Reúna las herramientas adecuadas antes de empezar

Use un espacio limpio y bien iluminado. Coloque una toalla que no suelte pelusa sobre la encimera o cierre el desagüe del lavabo para reducir la posibilidad de dañar o perder un lente si se cae. Los materiales pueden incluir:

  • Sus lentes esclerales derecho e izquierdo, limpios y desinfectados
  • La solución estéril sin conservantes para llenar los lentes que haya aprobado el profesional que se los indicó
  • Una ventosa grande de colocación, un soporte para lentes o el apoyo de tres dedos limpios
  • Una ventosa pequeña de extracción, si forma parte de la técnica que le indicaron
  • El sistema de limpieza, desinfección y almacenamiento aprobado para el material de sus lentes
  • Un espejo, buena iluminación y cualquier ayuda de accesibilidad utilizada durante la capacitación

Revise que las ventosas y los estuches no estén dañados. La solución salina para llenar los lentes, el limpiador, la solución de almacenamiento y los sistemas de peróxido de hidrógeno cumplen funciones distintas y no son intercambiables.

Lávese y séquese las manos cuidadosamente

Lávese con un jabón sin ingredientes humectantes, enjuague por completo y seque con una toalla limpia que no suelte pelusa. Las lociones, los perfumes, el maquillaje y las fibras pueden pasar al lente escleral, interferir con la humectación de su superficie o irritar el ojo. Mantenga las uñas alejadas del lente y de la superficie ocular.

Nunca use agua del grifo, embotellada o destilada, saliva ni solución salina casera en un lente o en su concavidad. El agua puede transportar organismos que causan infecciones graves, y las mezclas caseras no garantizan la esterilidad ni el equilibrio correcto. Use productos frescos exactamente como indican sus etiquetas y el profesional que le recetó los lentes.

Confirme que el lente esté limpio, intacto y corresponda al ojo correcto

Antes de colocarlo, examine el lente escleral contra un fondo claro. Busque bordes astillados, grietas, depósitos persistentes o turbidez. Confirme qué lente corresponde a cada ojo mediante el sistema de identificación que le enseñaron en el consultorio; el uso de un tinte o un punto grabado no es universal. No use un lente dañado.

Complete todos los pasos de enjuague o neutralización requeridos. Nunca coloque peróxido de hidrógeno sin neutralizar en el ojo y consulte al consultorio que le indicó los lentes antes de sustituir un producto.

Cómo colocar y retirar los lentes esclerales de forma segura

Para colocarlo, apoye el lente de forma segura en el aplicador aprobado o sobre los dedos. Llene por completo su concavidad con la solución estéril sin conservantes indicada, de modo que el líquido forme una pequeña cúpula. Si no lo llena lo suficiente, es más fácil que quede aire atrapado.

  1. Inclínese hacia delante hasta que su cara quede paralela al suelo. Mantenga el mentón hacia dentro en lugar de levantarlo hacia el espejo.
  2. Use una mano, o ambas según le hayan enseñado, para mantener los párpados superior e inferior abiertos más allá de todo el diámetro del lente. Sujételos a la altura de las pestañas para que no puedan desplazar el lente.
  3. Mantenga ambos ojos abiertos si eso le ayuda a controlar el parpadeo. Mire de forma fija por la abertura central del aplicador o hacia el punto de fijación.
  4. Acerque el lente lleno al ojo en línea recta. Evite inclinarlo o detenerse el tiempo suficiente para que se derrame el líquido.
  5. Deje que el lente entre en contacto con el ojo suavemente, sepárelo del aplicador y retire el aplicador antes de soltar los párpados poco a poco.

Algunas personas utilizan tres dedos como trípode; otras necesitan un soporte o un dispositivo adaptado. Use únicamente un método que le hayan demostrado para sus ojos y sus lentes.

Revise el lente inmediatamente después de colocarlo

Mírese en un espejo y evalúe la visión y la comodidad antes de continuar. Un lente colocado correctamente debe contener un reservorio continuo de líquido. Una burbuja de aire puede verse como una media luna oscura o brillante, un espacio redondo vacío o una zona localizada de visión borrosa. Si ve una burbuja, o si el lente causa una molestia aguda, retírelo, siga el paso de limpieza o enjuague indicado, vuelva a llenarlo con solución nueva y colóquelo otra vez.

No intente expulsar una burbuja presionándola mientras el lente sigue sobre el ojo. Una burbuja que reaparece repetidamente en el mismo lugar puede indicar un problema de adaptación. La guía sobre el empañamiento de los lentes esclerales explica por qué la turbidez que aparece más tarde es diferente de una burbuja producida durante la colocación.

Retire el lente escleral rompiendo el sello

Vuelva a lavarse y secarse las manos. Trabaje sobre una toalla limpia y asegúrese de que la ventosa pequeña de extracción esté limpia y en buen estado. Si siente seca la superficie del lente o el ojo, use una gota lubricante compatible y sin conservantes aprobada por el profesional que le indicó los lentes, parpadee y espere a que se distribuya.

  1. Mire al frente o en la dirección que le enseñaron durante la capacitación y abra bien los párpados.
  2. Humedezca la herramienta de extracción con una solución estéril aprobada si así se lo indicaron.
  3. Apoye la herramienta en el tercio inferior o en el borde inferior del lente, no en el centro.
  4. Incline o levante suavemente el borde inferior del lente para permitir la entrada de aire y liberar el sello.
  5. Aleje el lente del ojo sin tirar bruscamente. Manténgalo sobre la superficie acolchada antes de separarlo de la herramienta.

Una ventosa colocada en el centro puede aumentar la succión. Retire el lente solo con los dedos únicamente después de recibir instrucciones individuales; un lente escleral rígido no se retira pellizcándolo como un lente de contacto blando.

Qué hacer si el lente parece atascado o adherido por succión

Deje de tirar. Nunca fuerce un lente escleral adherido por succión. Vuelva a humedecer el ojo con la gota aprobada, relaje los párpados y repita la técnica para romper el sello que le demostró su profesional. Confirme que la ventosa de extracción esté en la parte periférica y no en el centro.

Si varios intentos suaves no liberan el lente, o si aparece dolor, enrojecimiento marcado o hinchazón, llame al profesional que le indicó los lentes o a un profesional de atención ocular cercano para solicitar ayuda. Continuar con intentos cada vez más fuertes puede lesionar el tejido conjuntival o corneal. Es posible que haya que revisar la adaptación si retirarlo resulta difícil repetidamente; conozca por qué la adaptación personalizada de lentes esclerales incluye una evaluación después de que el lente se haya asentado.

Errores frecuentes al colocar los lentes y correcciones prácticas

  • El líquido se derrama antes del contacto: mantenga la cara paralela al suelo, llene por completo la concavidad del lente y acérquese al ojo en línea recta.
  • Un párpado se engancha en el borde: sujete ambos párpados más allá del diámetro del lente y no los suelte hasta haber retirado el aplicador.
  • La mirada se desvía: use la abertura del aplicador, un punto de referencia en el espejo o una ayuda iluminada aprobada para fijar la mirada.
  • El lente produce ardor de inmediato: retírelo y verifique que haya usado la solución correcta para llenarlo y que no queden restos de limpiador.
  • Los intentos se vuelven menos higiénicos: haga una pausa, vuelva a lavarse y secarse las manos cuando sea necesario y use solución nueva en lugar de continuar con herramientas o líquido contaminados.

La visión, el temblor, la artritis, la anatomía de los párpados y la ansiedad pueden afectar la manipulación. Una visita de seguimiento para practicar puede ayudar a encontrar un aplicador o una posición de las manos más adecuados.

Errores frecuentes que debe evitar al retirar los lentes

No use una ventosa grande de colocación como si fuera una herramienta de extracción, a menos que su profesional le haya enseñado expresamente ese método. No coloque una ventosa pequeña sobre el centro, no la arrastre por el ojo, no introduzca una uña debajo del lente ni continúe cuando el ojo duela. Evite retirar un lente que se sienta seco sin utilizar primero el paso de lubricación aprobado.

El enrojecimiento importante o persistente, la succión recurrente, el blanqueamiento del tejido o el dolor requieren una evaluación de la adaptación, especialmente en ojos tratados por ojo seco grave.

Limpie, desinfecte y guarde el lente después de retirarlo

Siga el sistema de cuidado seleccionado para el material de sus lentes y cualquier recubrimiento de su superficie. La solución salina para llenar los lentes no los desinfecta. Después de retirarlos, limpie ambas superficies como se le indicó, enjuague solo con un producto estéril aprobado y complete todo el ciclo de desinfección usando solución nueva. Nunca añada solución nueva a la solución usada.

Use un sistema de peróxido únicamente con el estuche requerido y respetando todo el tiempo de neutralización. Siga las instrucciones de almacenamiento específicas del recubrimiento. Las preguntas frecuentes sobre lentes esclerales pueden ayudarle a organizar las preguntas para su seguimiento.

Cuándo dejar de usar los lentes y buscar atención ocular el mismo día

Retire el lente escleral y solicite orientación profesional el mismo día si presenta dolor que aumenta, enrojecimiento importante, sensibilidad a la luz, secreción, una nueva mancha blanca en la córnea, disminución repentina de la visión o visión que no se recupera después de volver a colocar el lente con una técnica higiénica. No vuelva a introducir el lente repetidamente para probar cómo está el ojo. Si los síntomas son graves, empeoran rápidamente, aparecen después de una lesión o exposición química, o su consultorio habitual no está disponible, acuda a atención ocular urgente o a un servicio de emergencias.

Estos no son síntomas normales del aprendizaje. Una infección, lesión, inflamación, toxicidad o hinchazón requiere un examen. Los pacientes que usan lentes esclerales por queratocono siguen necesitando controles periódicos.

Preguntas frecuentes

¿Es difícil ponerse los lentes esclerales?

Al principio puede resultar difícil porque la concavidad debe permanecer llena y ambos párpados deben dejar pasar un lente grande. Muchas personas mejoran con práctica supervisada y una preparación constante. Solicite otra sesión de capacitación si los intentos repetidos siguen siendo difíciles.

¿Puedo retirar un lente escleral sin ventosa?

Algunas personas pueden usar una técnica basada en los párpados, pero debe enseñarse para el lente y el ojo de cada persona. No improvise con las uñas ni con herramientas domésticas. Lleve consigo el dispositivo de extracción recomendado cuando esté fuera de casa.

¿Por qué no sale mi lente escleral?

La sequedad, una adaptación ajustada, colocar la herramienta de extracción en el centro o no romper el sello del borde pueden contribuir al problema. Deje de tirar con fuerza, use la lubricación y el método de liberación periférica aprobados, y busque ayuda profesional si los intentos suaves no funcionan.

¿Debo volver a colocar un lente después de un intento fallido?

Solo después de mantener la higiene y seguir el paso de limpieza o enjuague indicado. Vuelva a llenarlo con solución nueva aprobada. Si el ojo se irrita o la visión sigue siendo anormal, deténgase en lugar de repetir la colocación.

Gane confianza con capacitación supervisada

La rutina de manipulación debe adaptarse al paciente con tanto cuidado como el propio lente. Lleve sus lentes, ventosas, soluciones y cualquier soporte o luz a las visitas de seguimiento para que el profesional pueda observar todo el proceso. Eye Freedom puede evaluar si un problema de técnica, un producto, una afección de la superficie ocular o la relación de adaptación está limitando el uso satisfactorio. Solicite una consulta sobre lentes esclerales para hablar sobre la capacitación o una evaluación de lentes complejos.

Este artículo tiene fines educativos generales únicamente. No constituye un diagnóstico, un plan de emergencia ni un sustituto de las instrucciones que acompañan a sus productos y de las que le proporciona el profesional que examinó sus ojos y le recetó sus lentes esclerales.

Referencias médicas

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Dr. Boshnick